Tengo un buen y querido amigo que actualmente está trabajando en Vietnam como profesor de Universidad. El otro día comentaba que hoy se celebra allí algo muy bonito y a lo que aquí estamos muy poco acostumbrados que se llama "El día del profesor" y que sus alumnos le han regalado cosas durante esta semana. Evidentemente no se trata sólo de "que te regalen cosas" sino de la significación de este día y el consiguiente reconocimiento a la labor de los docentes.
Comentaba mi amigo que cuando le preguntaban sus alumnos que como se celebraba "El día del profesor" en España ha preferido callarse. Y no me extraña.
Todo esto me ha hecho reflexionar sobre porqué en España la educación está tan poco valorada, sobre porqué a nivel social y cultural la Educación y el trabajo de los profesores no está bien visto...
Francamente, no he encontrado una respuesta. ¿Qué pensáis vosotros?
Un saludo,
Alicia.
Bueno, ya sabemos eso de "Spain is different". Pero llevado fuera de la broma, dicen que solo valoramos algo cuando cuando lo perdemos. Es decir, dejamos de valorar el significado de las cosas (en este caso la educación) cuando presuponemos que es algo que no podemos perder.
ResponderEliminarEjemplito:
Alguien sólo concibe comer tortilla de patatas con cebolla. Por lo que llegado un momento deja de valorar la importancia de la cebolla en la tortilla de patatas. Pero si un día prueba la tortilla sin cebolla, se da cuenta de que es un elemento importantísimo.
Sin embargo, si alguien sólo ha probado la tortilla de patatas SIN cebolla, y un día comienza a comerla con cebolla (y resulta que le gusta), tendrá una gran preocupación de cuidar que a partir de entonces haya cebolla en todas las tortillas de patata que pruebe.
Por eso aquí cuando llega el día del profesor, estamos más preocupados de no ir a clase, que de pensar en el significado que tiene ese día.
Que decir... porque está todo dicho entre tú y Edu...
ResponderEliminarQue me lo digan a mi si está o no valorado, porque durante mi vida universtaria anda que no habré recibido críticas, risas,... por haber elegido dedicarme al mundillo de la docencia, y eso que aún no he ejercido como tal. No quiero ni pensar que me espera... bueno sí, lo que acabáis de comentar.
Da pena, pero para terminar, solo decir, que si no hubiese tenido maestros ni profesores, nunca habría llegado hasta donde estoy y ya no solo eso, nunca sería quien soy, ni vosotros lo seríais ni nadie en este mundo.
Lo mismo me voy a Vietnam con tu amigo!
Clau